Los suelos vinílicos son la solución perfecta para tener un revestimiento de calidad en cuanto a suelos se refiere y pueden ser usados en infinidad de lugares, tanto en nuestra propia casa como en un negocio de cara al público, hospitales, centros de formación, organismos oficiales, universidades y muchos lugares más dado que estos suelos cuentan con una gran versatilidad y resistencia. Lossuelos vinílicos son, hoy en día, una de las soluciones más extendidas en todo el mundo a la hora de revestir el suelo con un producto de gran calidad.
Dentro del catálogo de suelos vinílicos existente podemos encontrar la solución que más y mejor se adapte a nuestras necesidades, con diferentes grosores, diseños y texturas, consiguiendo adaptarse a cualquier clase de lugar donde se desee colocar.
Aunque su resistencia es notable, hay ocasiones en las que por un percance como arrastrar un mueble pesado, una caída de líquido ardiendo o cualquier otro imprevisto, puede hacer que la integridad de los suelos vinílicos se vea afectada y haya que tomar medidas para repararlo, aunque en ocasiones puede costar bastante trabajo, pero puede intentar solucionarse.
Herramientas para la reparación de arañazos grandes de los suelos vinílicos
Equipo de reparación para suelos vinílicos y linóleo.
Cola de gran nivel adhesivo.
Cinta adhesiva transparente.
Pistola de calor.
Vinilo de repuesto idéntico al que tenemos colocado.
Aspiradora con aditamentos.
Cutter.
Esponja.
Espátula.
Brocha.
Sellador de vinilo.
Proceso de arreglado de rayones grandes de los suelos vinílicos
Lo primero que debemos hacer es buscar una nueva pieza del vinilo que tenemos colocado en el suelo; ésta debe ser más grande que el propio espacio que hay dañado. Si no se dispone de ella se puede cortar un trozo de una zona que no sea visible, como debajo de un mueble, por ejemplo.
Sostendremos fuertemente la sección de reemplazo del piso sobre el área dañada. Con un cutter cortaremos alrededor de los bordes del reemplazo y presionaremos fuerte sobre la parte afectada de los suelos vinílicospara recortar también el área afectada.
Con la espátula rasparemos el trozo de los suelos vinílicos afectado, teniendo especial cuidado de no dañar el suelo colindante. Si en este proceso encontramos alguna protuberancia o algún exceso de pegamento tras retirar el vinilo, tendremos que utilizar el cutter para poder eliminarlo y dejarlo completamente limpio.
Tras ello tendremos que limpiar bien la zona afectada, primero con un aspirador para acabar con el polvo y cualquier clase de suciedad y después con agua y jabón, lo dejaremos secar y continuaremos con el proceso de restauración de lossuelos vinílicos.
Con la espátula aplicaremos una capa de adhesivo de gran resistencia, colocaremos la pieza de reemplazo sobre el adhesivo e iremos alineando los bordes para que pueda ajustarse con el resto de la superficie y retiraremos cualquier exceso de adhesivo que salga por los bordes del piso.
Seguiremos aplicando un sellador de suelos vinílicos en los bordes de la zona parcheada, puede hacerse con el aplicador que viene en el kit de reparación o bien con una brocha. Finalmente limpiaremos bien el exceso de sellador sobre la superficie con una esponja ligeramente húmeda, dejaremos secar durante una noche entera y ya estará listo de nuevo para ser usado.
Si se está buscando un suelo resistente, que sea suave
bajo nuestros pies, con una buena durabilidad y una excelente relación calidad-precio, los suelos vinílicos pueden ser la solución ideal para esta clase de
demanda. Dentro de la amplia gama de modelos podemos encontrar aquellos que
cuentan con adhesivo incluido o aquellos para los que para su colocación hay
que utilizar un adhesivo especial.
A pesar de la gran variedad de adhesivos existentes,
hay uno que es muy recomendado por fabricantes y profesionales del sector, la
resina epoxi, la cual da unos resultados formidables dado que es muy difícil
que habiendo pegado bien el vinilo al subsuelo puedan despegarse. Pero además
de esta clase de adhesivo existen más en el mercado y en esta entrada vamos a
conocer algunas de las alternativas que podemos encontrar en el mercado.
¿Qué adhesivos podemos encontrar en el
mercado?
En el mercado podemos encontrar los conocidos como adhesivos
con COV. Se trata de adhesivos
Compuestos Orgánicos Volátiles. Están hechos a base de plantas y podemos
encontrar otros hechos de pasta de harina de centeno, pegamento de resina o de
caucho natural e incluso pegamento de celulosa, proporcionando un adhesivo
natural y duradero que ofrece muy buenos resultados, por lo que habrá que
elegir suelos vinílicos que sean de calidad y formen un buen tándem.
En el mercado podemos encontrar muchos otros adhesivos
para pegar los suelos vinílicos, un pegamento especial conocido popularmente
como cola vinílica así como pegamento para etileno o pegamento para acrilato
entre otros nombres. Se trata de
pegamentos bastante efectivos y de precio popular que suelen encontrarse en
tiendas especializadas en pavimentos y suelos para el hogar o en tiendas
especializadas en bricolaje principalmente.
A pesar de que el mercado ofrece un gran número de
adhesivos y colas para suelos vinílicos, también podemos encontrar vinilo que
no requiere de adhesivo para la instalación, sobre todo porque ya lo lleva
incorporado y solo tenemos que despegar una lámina protectora e ir colocando
las baldosas o los tablones de vinilo en el lugar correspondiente, haciéndose
así mucho más sencillo y rápido a la hora de instalar.
Una ventaja con la que cuentan los suelos vinílicos es
que pueden colocarse sobre otros subsuelos, para lo que se debe utilizar
adhesivo, siempre que el subsuelo esté limpio y nivelado o no haya que
equilibrarlo con mortero para cubrir las juntas de un anterior pavimento. Por
lo demás es muy sencillo de instalar.
Un consejo importante es que si se va a colocar alguna
clase de suelos vinílicos sobre linóleo y éste es antiguo, es conveniente
retirarlo dado que antaño se fabricaban
linóleos con asbestos, algo que para ser retirado se requiere la ayuda de un
profesional dado que los asbestos pueden ser peligrosos para la salud.
Por lo demás, no existe ningún problema para la
instalación de los suelos de vinilo, siendo un proceso sencillo y habiendo
elegido un vinilo y un adhesivo de calidad, se puede tener un suelo bonito,
duradero y muy resistente al paso del tiempo, siempre y cuando se le realice
una limpieza periódica.
Los suelos vinílicos son una alternativa muy utilizada
hoy en día a la hora de proporcionar un mejor aspecto al suelo de cualquier
estancia del hogar, aportando un gran estilo, durabilidad y los mejores
resultados, además por
un precio más que asequible, algo que no sucede con otros suelos.
Una de las grandes ventajas que ofrecen los suelos
vinílicos es que no tiene una gran dificultad de instalación, por lo que
podemos intentar colocarlo nosotros mismos siguiendo las pautas marcadas por el
fabricante y teniendo cuidado de no equivocarnos en ninguno de los pasos
recomendados.
Para instalar los suelos vinílicos en el hogar
necesitaremos los siguientes materiales:
Resina epoxi para suelos.
Rascadores para suelos.
Cepillos, rodillos, paletas y
esponjas.
Rotuladores de punta de fieltro (no
permanentes)
Molduras de madera.
Cutter.
Una aspiradora.
Una regla.
Instrucciones
Lo primero que debemos hacer para la instalación de los suelos vinílicos es cortar la lámina en una zona donde tengamos mucho espacio y
lo orientaremos en la misma dirección que el lugar donde será colocado. Con el
metro y la regla iremos midiendo y marcando las dimensiones del suelo en la
propia lámina de vinilo con el rotulador, pero no hacerlo demasiado ajustado
sino que debemos dejar unos 3 o 4 centímetros adicionales para poder corregir y hacer que el suelo quede con la medida
justa en el suelo.
Cortaremos la lámina
vinílica con la forma del suelo, ayudándonos de la regla y un cuchillo especial
para el suelo, algo que debemos hacer poco a poco y hacerlo con calma para no
equivocarnos en ningún momento. La colocación de suelos vinílicos debe hacerse
sin prisas y con concentración en lo que se está haciendo para que no haya ningún
error y en caso de que lo tengamos, siempre será mejor que el error sea en los
bordes, dado que podremos disimularlos gracias al rodapié.
Después limpiaremos las
marcas del rotulador con una esponja humedecida y enrollaremos el vinilo,
asegurándonos que la cara posterior está limpia mientras lo enrollemos.
Llevaremos los suelos vinílicos al lugar donde van a ser colocados.
El siguiente paso es el
pegado y para ello tendremos que aspirar y limpiar bien el suelo de cualquier
clase de suciedad y polvo, dejándolo lo más limpio posible para un mejor
asiento de los suelos vinílicos. Cuando el suelo esté listo desenrollaremos la
lámina de vinilo y la ajustaremos al suelo en seco. Si tenemos que corregir
para hacer un mejor ajuste habrá que hacerlo con cuidado, no podemos
permitirnos ningún error cuando ya está cortado el vinilo.
Cuando el vinilo esté
completamente liso ya podremos comenzar a pegar. Enrollaremos por un lado del
vinilo hacia arriba desde uno de los bordes externos al punto central, el otro
lado lo dejaremos en el suelo. Abriremos el bote de resina epoxi y con una
paleta ranurada extenderemos una línea de resina de unos 30 centímetros de
grosor por todo el suelo, siempre haciéndolo desde el centro de la habitación
hasta el borde más externo de la misma.
Iremos presionando el
vinilo presionándolo contra el adhesivo, para lo que podemos ayudarnos con una
botella de cristal vacía o mejor aún, un rodillo de cocina para que se adhiera
mejor. Cuando todo esté bien pegado haremos lo mismo por el resto de la
habitación y repitiendo la misma operación con los suelos vinílicos por el
resto de la casa.
Para asegurarnos que no
queda ninguna burbuja en el suelo podemos ponernos unos calcetines y
caminaremos por toda la estancia para intentar detectar alguna imperfección en
el suelo. Cuando lo hayamos comprobado dejaremos secar todos los suelos
vinílicos colocados siguiendo las recomendaciones del fabricante.